La solidaridad no conoce del miedo, porque ella pura y elegante nace del amor, se despliega sin miedo para llenar los espacios de la vida misma donde es requerida. Del amor, nacen expresiones sublimes y actos loables, porque el amor es ese recurso innato que está dentro de cada ser, coexiste con el hombre en su interior para ser usado en todos los momentos de su existencia, si él voluntariamente así lo decide. El amor es luz en la obscuridad, es fuerza, es poder, es creación, el amor es energía suprema y creadora de vida, luz y esperanza, el amor, es tangible cuando tiene el poder de transformar los días de angustia y dolor en días fáciles y llevaderos, permitiendo que la sonrisa y la fuerza que en ocasiones incomprensible brota de nuestro ser obre milagros. El amor es un don supremo que permite entregar sin esperar recibir, ya que nace sin ego, sin apegos, sin indiferencia, y sin condiciones y en los momentos de crisis, el amor que yace innato se pone a prueba. ¿Cómo haremo...